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Volvió a abrir sus puertas en Almagro el bar que se reinventó como bodegón: pastas propias y milanesas a menos de veinte mil pesos

Después de más de un mes cerrado y con nuevos dueños, Río Café Bar reabrió en la esquina de Sarmiento y Aníbal Troilo con una cocina que ahora apuesta fuerte a los platos de bodegón y a las pastas hechas en el sótano

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Romina ZerpaTurismo · 26 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

Llegar hasta la esquina de Sarmiento y Aníbal Troilo, en pleno corazón de Almagro, es volver a encontrar movimiento en un lugar que durante las últimas semanas estuvo con las persianas bajas. Río Café Bar, en Sarmiento 4699, reabrió sus puertas el lunes 21 de septiembre y lo hizo con una fisonomía distinta: las paredes ya no son rosa ni está la palmera pintada que durante años marcó la identidad del local, sino que ahora dominan los tonos amarillos y una barra de madera que invita a sentarse a tomar un café o directamente a almorzar o cenar como si estuviéramos en un bodegón de toda la vida.

El punto de partida para visitarlos está en el centro de la Ciudad de Buenos Aires. Desde el Obelisco, por ejemplo, el viaje en colectivo por la avenida Corrientes hasta cruzar la avenida Díaz Vélez lleva unos veinte minutos, según cómo venga el tránsito. Si vas en subte, la estación más cercana es la línea B, y desde ahí hay que caminar unas cinco cuadras hacia el oeste. En auto, el estacionamiento en la zona suele ser un dolor de cabeza, así que conviene ir con tiempo o descartar la idea: moverse por Almagro en auto puede significar dar varias vueltas a la manzana antes de encontrar un lugar libre.

Una carta que se animó a más

La gran novedad de esta nueva etapa es que el café dejó de ser solo eso. Aunque sigue abriendo desde las siete de la mañana, la cocina se amplió y ahora ofrece desde entradas y tortillas hasta carnes a la parrilla y pastas caseras, elaboradas en un sector del sótano que estaba inutilizado y que fue acondicionado como planta de producción. Los precios para esta reapertura arrancan en los $14.000 que cuestan los buñuelos y los $15.000 de las tortillas, y entre los platos principales las milanesas con guarnición se consiguen desde $18.500, una cifra que, en el contexto actual, no es menor a la hora de pensar dónde sentarse a comer en el barrio.

  • Tortillas: $15.000
  • Buñuelos: $14.000
  • Milanesas con guarnición: desde $18.500
  • Bife de chorizo para dos con huevos, morrón y papas fritas: $56.000
  • Postres: flan, tiramisú y panqueques caseros

Horarios y atención

El local atiende de lunes a sábado de 7 a 0 y los domingos solamente de 8 a 12, un detalle a tener en cuenta para no quedarse con ganas el fin de semana. La idea de los nuevos dueños es mantener el ritmo de bar de toda la vida, con servicio de cafetería durante la mañana y un menú más contundente a la hora del almuerzo y la cena.

El traspaso que tardó casi una década

Detrás de esta reapertura hay una historia que a mí, personalmente, me llegó bastante. Rodrigo, uno de los nuevos responsables, me contó que las conversaciones con Carlos, el dueño anterior, comenzaron hace ocho o nueve años. Carlos había estado al frente del bar durante 35 años y se había transformado en una referencia del barrio, un vecino más al que muchos vecinos de Almagro iban a saludar cada mañana. Falleció pocos días antes de la reapertura, y los nuevos dueños decidieron colocarle una fotografía junto a la puerta, con la idea de que, de alguna manera, pudiera seguir viendo su café desde ahí. Ese gesto, más allá de lo gastronómico, es de los que a uno le cambian la forma de mirar un local.

“La reapertura es un homenaje a Carlos, que estuvo 35 años al frente del bar. Queríamos que pudiera verlo.”Rodrigo, nuevo dueño de Río Café Bar

Antes de despedirme, me senté en la barra a tomar un café y aproveché para preguntarle a Moira, la moza que ya trabajaba en el lugar con Carlos y decidió quedarse en esta nueva etapa, qué le recomendaba a alguien que va por primera vez. Sin dudarlo, me dijo: 'Vení a la mañana, pedite un café con leche con dos medialunas y después, si te quedás con hambre, animate a pedir la milanesa con papas, que es como la hacía don Carlos'. Le hice caso y, la verdad, salió todo redondo. Quedan avisados.

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Romina ZerpaTurismo

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