Lunes, 28 de septiembre de 2026
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Volver a moverse sin apuro ni atropello: la hoja de ruta que propone un kinesiólogo para retomar el ejercicio sin lesionarse

Emiliano Gallegos advierte que muchas personas se consideran activas aunque pasen ocho horas sentadas. En su planteo, la técnica, la planificación y las pausas activas son las tres patas clave para retomar la actividad física de manera segura.

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Jimena CruzSociedad y salud · 28 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

A sus 52 años y desde su consultorio en el barrio de San Antonio, Marta Pereyra decidió hace tres meses que era hora de dejar de postergarlo. Venía de dos años sin pisar un gimnasio, con las lumbares resentidas y la sensación de que cada intento anterior terminaba en una contractura. Cuando me senté frente a Emiliano Gallegos, lo primero que me preguntó no fue cuánto peso quería levantar ni en qué plazo: fue cómo estaba armada mi semana y cuántas horas pasaba sentada. Esa pregunta, dice hoy Marta, le cambió la cabeza.

El kinesiólogo Emiliano Gallegos sostiene que volver a entrenar no puede disociarse de lo que ocurre afuera del entrenamiento. Nos consideramos no sedentarios, pero muchas veces somos sedentarios que hacemos deporte, advierte. El planteo del especialista, que recibió a este portal en su espacio de atención en Caballito, apunta a repensar la actividad física y los hábitos que se mantienen el resto del día.

El sedentarismo disfrazado de entrenamiento

Para quienes trabajan ocho horas frente a la pantalla, Gallegos propone sumar pausas activas con movimientos cotidianos. Mencionó, a modo de ejemplo, optar por las escaleras en lugar del ascensor o aprovechar la preparación de un café para hacer unas sentadillas. La idea, aclaró, no es reemplazar el entrenamiento sino complementarlo con pequeñas oportunidades de moverse durante la jornada.

La planificación como punto de partida

Antes de pensar en series, repeticiones o cargas, Gallegos ubica a la evaluación como primer paso ineludible. Conocer los hábitos de cada paciente permite diseñar una práctica a medida y ajustar los ejercicios a la situación real de quien se presenta en el consultorio.

“Lo fundamental es hacer una evaluación, preguntar por los hábitos y, a partir de eso, planificar.”Emiliano Gallegos

Tres veces por semana y con técnica antes que peso

La frecuencia que recomienda ronda los tres entrenamientos semanales, siempre que el cuerpo lo tolere. En la primera etapa, el eje está puesto en cómo se ejecuta cada movimiento, más que en la cantidad de kilos que se levantan.

“Lo más importante es la técnica del ejercicio, no la carga, para no lesionarse.”Emiliano Gallegos
  • Realizar una evaluación previa de hábitos y nivel de cada persona.
  • Entrenar alrededor de tres veces por semana, con progresión gradual.
  • Priorizar la técnica del ejercicio antes de aumentar la carga.
  • Comenzar con ejercicios básicos e ir sumando complejidad.
  • Incorporar pausas activas durante la jornada, como usar escaleras o hacer sentadillas en la cocina.
  • Cerrar cada sesión con estiramientos como vuelta a la calma.

La presión del verano y el riesgo de apurarse

La búsqueda de resultados exprés para el verano suele empujar a retomar o intensificar la actividad de manera apurada. Frente a ese escenario, Gallegos explicó que las estructuras corporales necesitan un tiempo de adaptación a las cargas. Por eso insistió en iniciar con ejercicios simples y avanzar de manera progresiva, escuchando las señales del cuerpo.

Cuando terminó la primera sesión con Gallegos, Marta se fue con una rutina de caminatas, dos veces por semana, y una hoja con cuatro pausas activas anotadas en distintos horarios del día. Todavía no levanta pesas, pero, según me cuenta, ya dejó de sentirse sedentaria. Lo que hago entre las clases importa tanto como lo que hago en el gimnasio, resume.

JC
Jimena CruzSociedad y salud

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