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Raíz Salteña

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Cuatro puentes en Alemania para armar una escapada con base en Leipzig, Dresde, Frankfurt o Berlín

Un puente con viviendas, un arco imposible de cruzar, una pasarela colgante a cien metros y un viaducto sobre el Elba: cuatro opciones para conocer Alemania desde sus estructuras más llamativas, con combinaciones de tren, colectivo y ferry.

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Romina ZerpaTurismo · · 3 min de lectura
Cuatro puentes en Alemania para armar una escapada con base en Leipzig, Dresde, Frankfurt o Berlín

Salgo de la redacción con la mochila lista y la curiosidad a tope: Alemania tiene puentes que son destinos en sí mismos, y cuatro de ellos permiten organizar una escapada perfecta sin necesidad de un auto. Desde el puente Krämer en Erfurt, con sus casas pegadas como en un cuento medieval, hasta la pasarela colgante de Geierlay, que parece sacada de una postal de Nepal pero está colgada sobre los valles del Hunsrück, hay opciones para todos los gustos. Eso sí: hay que llevar el bolsillo abierto y el reloj paciente, porque algunas combinaciones llevan varias horas de viaje.

Erfurt: el puente donde vivía la gente

La primera parada me lleva a Erfurt, la capital de Turingia, y al puente Krämer, también conocido como el puente de los Mercaderes. Imagínense esto: 125 metros de piedra con 32 viviendas encima, donde la gente realmente lived y trabajaba. El original era de madera y se quemó varias veces, así que en 1325 lo reconstruyeron en piedra. Hoy es una pequeña calle con tiendas y cafeterías, y la entrada es libre. Para llegar, desde Leipzig hay 45 minutos de tren, y desde Berlín el viaje se estira hasta una hora y cuarenta. La salida puede incluir la Colina de la Catedral, la Ciudadela de Petersberg y el Monasterio de San Agustín, donde vivió Martín Lutero.

Bastei: el viaducto sobre el río Elba

Desde Dresde, el segundo destino me deja a 50 kilómetros, en pleno Parque Nacional de la Suiza Sajona. El puente de Bastei tiene 76,5 metros de largo y se asoma al vacío a 40 metros de altura, sostenido por siete arcos de piedra que reemplazaron en 1851 a una pasarela de madera de 1824. Desde sus miradores se ven la meseta de Lilienstein y la fortaleza de Königstein como si fueran maquetas. Para llegar desde Dresde hay que tomar el S-Bahn durante 40 minutos hasta Kurort Rathen y cruzar el Elba en ferry. La entrada al parque es libre y los senderos están bien señalizados.

Geierlay: caminar a 100 metros de altura

La tercera opción es la más adrenalínica. El puente Geierlay, en la región de Hunsrück, mide 360 metros de largo y cuelga a 100 metros sobre el valle. Lo terminaron en 2015, tiene pasarela de tablones de abeto Douglas y un diseño inspirado en los puentes colgantes de Nepal. Eso sí: para llegar hay que armarse de paciencia. Desde Frankfurt el viaje lleva unas tres horas, combinando tren y colectivo, porque Mörsdorf no tiene estación de tren. El esfuerzo se compensa con senderos para caminar y miradores que parecen pintados.

Kromlau: el arco que solo se mira

El cuarto puente no se puede cruzar y eso es justamente lo que lo hace especial. En Kromlau, Sajonia, el puente Rakotz está prohibido para los visitantes por la fragilidad de su estructura. Su arco de basalto, construido en 1860, mide 20 metros y forma un círculo perfecto con su reflejo en el lago. Está dentro de un parque de 200 hectáreas ideal para caminar. Desde Berlín, el trayecto pide dos horas de tren hasta Weißwasser con transbordo en Cottbus, y otros 20 minutos en el ferrocarril de trocha angosta Waldeisenbahn Muskau. La entrada al parque es gratuita.

  • Puente Krämer en Erfurt: 125 metros con 32 viviendas, entrada libre, 45 minutos en tren desde Leipzig.
  • Puente de Bastei cerca de Dresde: 76,5 metros sobre el Elba, acceso con S-Bahn y ferry, entrada al parque gratuita.
  • Puente Geierlay en Hunsrück: 360 metros colgantes a 100 metros de altura, tres horas desde Frankfurt combinando tren y colectivo.
  • Puente Rakotz en Kromlau: arco de basalto de 1860 que solo se observa desde la orilla, dos horas y media de tren desde Berlín.
“Cada puente es una excusa para conocer una región distinta: desde Turingia hasta la Suiza Sajona, pasando por el Hunsrück y el parque de Kromlau.”Recomendación de Helga Müller, guía turística de Erfurt
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Romina ZerpaTurismo

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