Burkina Faso llegó con lo que tenía y Argentina lo pasó por encima: 7-0 en el Monumental
La Selección liquidó el amistoso antes del descanso con cinco goles en 45 minutos. Del otro lado se plantó un equipo mayoritariamente Sub-23, tras un periplo digno de una película: chárter cancelado, vuelos rechazados y juveniles reclutados a último momento.

A los cuatro minutos ya era goleada. Lautaro Martínez tomó el rebote después de que el arquero le detuviera un penal y empujó la pelota a la red. Lo que vino después fue un monólogo: a los ocho, un gol en contra de Moumouni Diallo; a los 12, el tanto de Gianluca Prestianni para cerrar un primer cuarto de hora de escándalo. Antes de que el Monumental se acomodara en la butaca, Argentina ya ganaba 3-0. Y no se detuvo.
Minuto 45: cinco goles y'affaire liquidado
El entretiempo llegó con una ventaja de cinco tantos, construída a fuerza de pressing y de un rival que apenas podía cruzar la mitad de la cancha. Nicolás Paz y Julián Álvarez estiraron la diferencia antes del descanso. En el complemento, la historia fue más lenta, pero igual de favorable: Franco Mastantuono gritó por primera vez con la camiseta de la Selección y Giuliano Simeone firmó el 7-0 definitivo. La fiesta fue completa en la noche de Nuñez.
El contexto, claro, ayuda a explicar la diferencia. Burkina Faso aterrizó en Ezeiza alrededor de las 15.30 del mismo día del partido, entre cinco y seis horas antes del pitazo inicial. Los titulares no viajaron. La mayoría de los que sí lo hicieron fueron juveniles Sub-23, reclutados sobre la marcha para completar una convocatoria de emergencia. Algunos debieron irse desde su país hasta Casablanca para recién ahí subirse al avión rumbo a Buenos Aires. Una locura.
Un chárter cancelado y 25 horas de vuelo comercial rechazadas
El periplo empezó a complicarse el 30 de septiembre, cuando estaba previsto el vuelo chárter original. Eurodata Sport, la empresa organizadora, detectó una falla técnica en la revisión del avión y suspendió el servicio. Desde la compañía ofrecieron entonces un itinerario comercial: un tramo desde Costa de Marfil a París, espera y conexión a Buenos Aires, todo en clase turista. El recorrido rondaba las 25 horas. Varios convocados lo consideraron un desgaste excesivo antes de un partido internacional y directamente dijeron que no. Ahí se desmoronó el plan original.
Para que la fecha no se cayera, hubo que mover medio teléfono. La Federación de Burkina Faso, autoridades de Gobierno y hasta la representación diplomática del país en Marruecos participaron de las gestiones. Al final, el partido se jugó, aunque con una formación improvisada, sin los nombres pesados del plantel. Contra Malí, el otro amistoso previsto en la ventana, ya se había cancelado la cita.
Después del 7-0, Lionel Scaloni valoró la decisión del rival de presentarse igual: 'Tratamos de re...'. La frase quedó cortada en el material de base, pero el mensaje del DT fue de agradecimiento a un adversario que, pese a todas las adversidades logísticas, completó el compromiso y se plantó en cancha. Un gesto que, más allá del resultado, no pasó desapercibido en el cuerpo técnico.
La síntesis de la noche
- Goleada 7-0 de Argentina en el Monumental, con cinco tantos antes del descanso.
- Lautaro Martínez abrió el marcador a los 4 minutos tras un penal atajado.
- Diallo en contra, Prestianni, Paz, Álvarez, Mastantuono y Simeone completaron la cuenta.
- Mastantuono convirtió su primer gol con la Selección mayor.
- Burkina Faso viajó con mayoría de juveniles Sub-23, tras un chárter cancelado por una falla técnica.
- Varios titulares rechazaron un vuelo comercial de unas 25 horas con escalas.
- La delegación aterrizó en Ezeiza entre cinco y seis horas antes del partido.
Me quedo con una imagen: la de un equipo que viajó como pudo, se plantó igual y salió del Monumental con una derrota histórica encima. Esas cosas no se olvidan. Ojalá la próxima cita de Burkina Faso encuentre al rival con su mejor ropa, porque la diferencia de hoy, más allá del talento, fue un aeropuerto y un charter con la mecánica rota. Para Argentina, el mensaje está claro: hay recambio, hay gol y hay hambre. Ahora, a no confiarse: que en la próxima ventana ya vendrán los pesos pesados de verdad.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo



Ganó su primer Grand Slam a los 43 años, será número uno y su compañero lo elogió: “Es joven de corazón”
