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Lunes, 2 de noviembre de 2026
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RED-S: cuando entrenar más no viene acompañado de comer lo suficiente

Cansancio persistente, lesiones que se repiten y cambios en el ciclo menstrual pueden indicar un déficit energético poco conocido que afecta a quienes hacen actividad física intensa.

JC
Jimena CruzSociedad y salud · · 2 min de lectura
RED-S: cuando entrenar más no viene acompañado de comer lo suficiente

El síndrome RED-S se produce cuando la cantidad de energía que una persona incorpora con la comida no alcanza para cubrir lo que gasta entrenando y lo que el cuerpo necesita para funcionar por dentro. Es un problema poco conocido, aunque sus señales pueden aparecer en cualquiera que aumente su actividad física sin ajustar la alimentación, y en las mujeres se presenta con mayor frecuencia.

Según un estudio de 2026 publicado en el Journal of Science and Medicine in Sport, siete de cada diez atletas femeninas de alto nivel tienen riesgo de desarrollar este síndrome. Al leer esa cifra, uno entiende que no se trata de un caso aislado sino de una situación que puede estar más extendida de lo que se supone en el deporte competitivo.

Dos demandas que compiten por la misma energía

El organismo necesita energía para sostener el movimiento y, al mismo tiempo, para mantener funciones básicas como la producción de hormonas, la reparación muscular, la salud de los huesos y el sistema inmunitario. Cuando la alimentación no alcanza para cubrir ambas demandas durante un período prolongado, el cuerpo empieza a recortar recursos de los procesos que considera menos urgentes, y ahí aparece el RED-S.

Las señales tempranas, difíciles de identificar

En las primeras etapas, los síntomas son poco específicos y fáciles de atribuir a otras causas. Entre ellos se mencionan los siguientes:

  • Cansancio que no mejora con el descanso.
  • Menor capacidad de concentración.
  • Sueño de peor calidad.
  • Infecciones más frecuentes.
  • Recuperación lenta después del ejercicio.
  • Hambre intensa tras un solo día de ingesta insuficiente.

La nutricionista deportiva Amy Stephens señala que, si el patrón se mantiene durante una semana, se vuelve más difícil desarrollar músculo y resistencia, y que recuperar el equilibrio puede demandar entre seis y nueve meses.

Las alertas más graves

Entre las señales de mayor gravedad figuran la menstruación irregular o ausente, el dolor al apoyar peso sobre una extremidad y las fracturas por estrés que se repiten. La médica deportiva Amy West, del Northwell Orthopedic Institute, indica que la falta prolongada de menstruación puede tener efectos sobre la fertilidad.

El riesgo es mayor en disciplinas que ponen el foco en la delgadez o en las categorías de peso, como las carreras de fondo, la gimnasia artística y los clavados. La cirujana ortopédica Elizabeth Matzkin, del Brigham and Women's Hospital, destaca que la adolescencia y la adultez temprana son etapas clave para alcanzar el máximo desarrollo de masa ósea, de modo que un déficit sostenido en esos años puede derivar en osteoporosis más adelante.

El término RED-S reemplazó en 2014 a la denominación anterior, tríada de la atleta femenina, para incluir a todas las personas activas y no solo a las mujeres competitivas. En cuanto a la prevención, Stephens recomienda no saltear comidas, mantener tres ingestas diarias y armar el plato con porciones de proteínas, carbohidratos y vegetales.

JC
Jimena CruzSociedad y salud

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