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Domingo, 11 de octubre de 2026
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Raíz Salteña

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Noche de despedida en Villa Crespo: los Toten Hosen bajaron el telón porteño con 33 canciones y amigos del punk local

El quinteto alemán cerró en el Movistar Arena una historia que arrancó en 1992 en una discoteca de Buenos Aires y que quedó sellada con un recorrido por tres décadas de repertorio, invitados del punk argentino y un público que los hizo propios.

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Sergio TolabaFolclore y cultura · · 4 min de lectura
Noche de despedida en Villa Crespo: los Toten Hosen bajaron el telón porteño con 33 canciones y amigos del punk local

Me crucé con Daniela en la fila del Movistar Arena, en Villa Crespo, y me dijo, mientras se acomodaba la bufanda roja del grupo, que la primera vez que los vio en vivo fue en 1996, en el show compartido con Iggy Pop y los Ramones, y que desde entonces no se pierde una visita. Esa frase, escuchada al pasar antes de que abrieran las puertas, me terminó pareciendo la mejor síntesis de lo que pasó el sábado por la noche: una despedida que recién ahora, casi treinta y cinco años después de la primera vez, parece empezar a escribirse de verdad.

Die Toten Hosen cerró su última gira por la Argentina con un recital que arrancó pasadas las 21 y se extendió durante casi dos horas en el Movistar Arena, donde las entradas estaban agotadas desde hacía varias semanas. El quinteto alemán repasó un recorrido por sus tres décadas de vínculo con el público local y dejó en escena una postal que hacía mucho no se veía en un escenario porteño con esta intensidad: la de un grupo extranjero que es casi de acá.

Una despedida larga, con de acá arriba

El setlist incluyó 33 canciones más dos bises, y entre los temas sonaron Donde las águilas se atreven, 1,2 ultraviolento, Represión y Ya no sos igual, además de Bonnie & Clyde y Hier Kommt Alex, dos clásicos que el público cantó de principio a fin. También hubo lugar para Reisefieber, del álbum debut de la banda, y para una versión de Should I Stay or Should I Go, el tema que los puso en contacto con el rock argentino cuando todavía no había pisado el país. El cierre, como no podía ser de otro modo, llegó con You'll Never Walk Alone, el himno que los Toten Hosen adoptaron desde hace décadas y que esta vez sonó como una manera de abrazar a un público que los hizo propios.

Los invitados argentinos fueron parte central de la noche, algo que a mí, la verdad, me emocionó bastante. Ciro Pertussi y Luciano Scaglione, de Attaque 77, compartieron escenario con los alemanes en varios tramos del show, lo mismo que Sergio Gramática, de Los Violadores, y Mosca Velázquez, líder de 2', con quien el cantante Dave Campino recorrió el escenario durante uno de los temas. Ver a Gramática cantando junto a la banda tuvo para mí un valor simbólico enorme, porque fue justamente Pil Chalar, fundador de Los Violadores, quien los trajo al país por primera vez en 1992, con su grupo Pilsen, en una presentación en la discoteca Halley.

  • La primera visita al país fue en 1992, en la discoteca Halley, junto a Pilsen, la banda que Enrique "Pil" Chalar formó tras la separación de Los Violadores.
  • En 1996 compartieron escenario con Iggy Pop y los Ramones en Buenos Aires, en uno de los shows más recordados del rock local de esa década.
  • En 2015 tocaron en pleno San Telmo, en un concierto que reforzó su vínculo callejero con el público porteño.
  • La gira de despedida incluyó, además del cierre porteño, presentaciones en Tandil y Rosario, todas con localidades agotadas.
  • En el Movistar Arena los acompañó un repertorio que fue de Reisefieber a You'll Never Walk Alone, pasando por sus traducciones al español más queridas.

En total acumularon más de quince visitas a la Argentina, una cifra que los ubica en un lote muy chico de bandas extranjeras con arraigo así de fuerte en el país, en una línea que comparten, por distintos motivos, los Rolling Stones, Guns N' Roses y los Ramones, justamente uno de los grupos con los que compartieron cartel hace casi treinta años. La particularidad de los Toten Hosen es que ese cariño no se construyó desde la masividad global de sus colegas, sino desde el ida y vuelta con bandas locales, con traducciones al español, con canciones que suenan distintas cuando las escuchás cantadas en estas calles.

El grupo, por ahora, no anunció fechas futuras en la Argentina, y la pregunta que dejó flotando el sábado a la madrugada, cuando la gente se fue cantando por Villa Crespo, es si esta fue realmente la última vez o si todavía queda algún capítulo por escribir. Mientras tanto, a mí me queda el recuerdo de una noche en la que se cerró un ciclo que arrancó en una discoteca porteña de 1992, y una copla que se repitió varias veces en el Arena, como una forma de abrazo: "cuando el destino nos alcance, lo vamos a encontrar".

“Cuando el destino nos alcance, lo vamos a encontrar.”Público del Movistar Arena
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Sergio TolabaFolclore y cultura

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