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Domingo, 4 de octubre de 2026
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Raíz Salteña

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La mañana empieza la noche anterior: claves cotidianas para un día más saludable

Dormir al menos siete horas, preparar el despertar con tiempo y sumar fibra y movimiento desde temprano forman parte de las recomendaciones de organismos internacionales y especialistas para acompañar la prevención, siempre adaptadas a cada persona.

JC
Jimena CruzSociedad y salud · · 3 min de lectura
La mañana empieza la noche anterior: claves cotidianas para un día más saludable

A sus 52 años, Marta, vecina de Villa Rosa, suele levantarse con la sensación de no haber descansado. Madruga para entrar a las siete a la fábrica de Pilar, pero se acuesta pasada la medianoche y vive con la cabeza en la lista de pendientes. "Por más que quiera comer bien, a las seis de la mañana lo único que hago es agarrar el mate y salir corriendo", cuenta. Como ella, miles de argentinos arrancan la jornada con el reloj pisado y la energía justa, y muchas veces el primer descuido empieza antes de abrir los ojos.

En ese escenario, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos son tajantes: las personas de 18 a 60 años necesitan dormir al menos siete horas por noche, y entre los 61 y los 64 años, la recomendación se mantiene entre siete y nueve horas. El dato, oficial y difundido por ese organismo, no es un capricho: el descanso es uno de los pilares del cuidado cotidiano, junto con la alimentación, la actividad física y el bienestar mental.

Preparar la mañana antes de que llegue

La noche anterior es el primer paso. Dejar la ropa lista o el desayuno organizado puede parecer un detalle menor, pero reduce las exigencias de las primeras horas del día y ayuda a no sacrificar sueño. La nutricionista Serena Pratt, citada por la agencia de noticias a partir de una entrevista con un medio especializado, lo repite cada vez que puede: dedicar unos minutos a recuperar la calma antes de las obligaciones cotidianas es una decisión tan concreta como tomarse un vaso de agua.

“La Organización Mundial de la Salud incluye entre sus herramientas prestar atención a la respiración, hacerla más lenta y volver a conectarse con el entorno, algo especialmente útil cuando la jornada se anticipa vertiginosa.”Organización Mundial de la Salud

Fibra, movimiento y pausas activas

  • En el desayuno, sumar avena, frutas frescas o secas y semillas es una manera concreta de incorporar fibra desde temprano, según la nutricionista Serena Pratt.
  • Las legumbres, las verduras y los cereales integrales permiten mantener ese aporte en el resto del día, sin necesidad de grandes cambios.
  • Después de comer, una caminata corta o una pausa para estirarse ayuda a interrumpir el tiempo sentado, como señala el médico Scott Nass.
  • La OMS recomienda a los adultos acumular entre 150 y 300 minutos de actividad aeróbica moderada por semana, o su equivalente vigoroso.
  • Cualquier movimiento, por más leve que sea, reemplaza parte del sedentarismo y ya reporta beneficios para la salud.

La fibra, además, cumple un rol específico: la especialista explicó que ayuda a conservar la barrera intestinal y una microbiota saludable, aunque aclaró que conviene aumentar su consumo de manera progresiva, porque un cambio brusco puede provocar molestias digestivas como hinchazón o gases. En el mismo sentido, la relación entre una alimentación rica en fibra y menores indicadores inflamatorios sigue bajo estudio por la comunidad científica, sin que ello signifique un resultado asegurado en cada persona.

Para quienes viven apurados, el consejo más práctico es parcelar: no hace falta una hora de caminata antes del trabajo, sino cortar el tiempo sentado varias veces al día. La Organización Panamericana de la Salud, por su parte, subraya que estas medidas no reemplazan la consulta médica ni los controles periódicos, y que cada cambio debe ajustarse a la edad, los antecedentes y las posibilidades reales de cada paciente.

A dónde acudir y en qué horario

Para consultas generales sobre alimentación y hábitos, los centros de salud públicos y los hospitales de la provincia de Buenos Aires atienden de lunes a viernes, en general entre las 7 y las 17, aunque algunos centros de atención primaria extienden su horario hasta la tarde. En la ciudad de Buenos Aires, los CeSAC funcionan de 8 a 19, y varias obras sociales y prepagas ofrecen líneas de orientación nutricional telefónica las 24 horas. En el interior, cada municipio informa en su página oficial los centros con servicios de nutrición y medicina familiar, donde se puede pedir turno para una entrevista inicial y, si hace falta, una derivación a especialistas.

JC
Jimena CruzSociedad y salud

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