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Jueves, 15 de octubre de 2026
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Raíz Salteña

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La advertencia de la NOAA: el próximo Niño podría romper todos los récords conocidos y dejaría al Litoral bajo agua

El organismo estadounidense elevó al 75% la probabilidad de que el fenómeno 2026-2027 supere los 2,5 grados en el Pacífico ecuatorial, un umbral jamás cruzado desde 1950. En Argentina ya hay alerta por lluvias muy por encima de lo normal en el noreste y crecidas en el Paraná.

JC
Jimena CruzSociedad y salud · · 4 min de lectura
La advertencia de la NOAA: el próximo Niño podría romper todos los récords conocidos y dejaría al Litoral bajo agua

Lo que hasta hace unos meses era una hipótesis dentro de los despachos climatológicos empieza a tomar forma de certeza y empieza a preocupar de verdad. Don Tiburcio Romero, productor ganadero de la localidad correntina de San Cosme, me escribe por WhatsApp preocupado porque el río Paraná viene subiendo desde junio, cuando lo habitual es que baje, y ya perdió once cabezas de ganado en una franja del campo que siempre quedó fuera del agua. Su caso, que podría parecer el de un pequeño productor aislado, es apenas una de las miles de historias que empiezan a repetirse en el Litoral argentino y que se explican con una cifra que la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos, la NOAA, acaba de poner sobre la mesa: hay un 75% de probabilidades de que el fenómeno de El Niño que se está gestando sea el más intenso desde que existen mediciones sistemáticas, un umbral que ningún episodio anterior logró cruzar.

El dato oficial lo dio a conocer el Centro de Predicción Climática de la NOAA, que en agosto ubicaba esa chance en el 69% y que en su último informe la subió seis puntos en apenas cuatro semanas. Para los científicos del organismo, ese avance no es un ajuste menor: refleja una aceleración real del calentamiento en el Pacífico ecuatorial, la región del planeta donde se cocina este fenómeno que tantas veces modifica la vida cotidiana en la Argentina.

Por qué este Niño sería distinto a todos los anteriores

El indicador que miran los especialistas es el Índice Oceánico Relativo de El Niño, conocido como RONI, que no se limita a medir la temperatura de la superficie del mar sino que la corrige según el calentamiento general que ya vienen arrastrando los océanos tropicales. Y lo que dice ese índice es preocupante: existe un 75% de probabilidades de que supere los 2,5 grados entre octubre y diciembre de 2026, un piso que ninguno de los cuatro eventos clasificados como muy fuertes desde 1950 pudo franquear. Los más intensos de todos, los de 1982-1983, 1997-1998 y los dos siguientes, se quedaron en la franja de 2,0 a 2,4 grados. Recién en agosto, las anomalías de temperatura en la zona ecuatorial ya marcaban 1,8 grado en la región Niño 3.4, 2,5 grados en la Niño 3 y hasta 3,4 grados frente a las costas sudamericanas, un termómetro que enciende todas las alarmas.

La propia NOAA, al revisar sus modelos, ya le asigna a un episodio catalogado como muy fuerte durante el otoño y el invierno del hemisferio norte una probabilidad superior al 90%, un porcentaje que en la jerga científica equivale casi a un hecho consumado.

Qué se espera en la Argentina

En el país, las consecuencias empezarían a sentirse con fuerza en el noreste y en todo el Litoral, una franja que ya viene sufriendo el golpe de crecidas históricas en el Paraná y en el Iguazú. Quien mejor lo resume es María Alejandra Cristanchi, jefa del sector de Hidrología de la Central Hidroeléctrica Yacyretá, que no dudó en advertir, con una frase que circuló en los pasillos de la represa y llegó a las redacciones porteñas, que El Niño es un fenómeno natural y global que nos está afectando y recién está empezando, que se intensificará de octubre a febrero, y que estamos ante un Niño muy fuerte. En la misma línea se expresó el meteorólogo Marcelo Madelón, pronosticador del Aeropuerto de Córdoba, para quien el fenómeno posiblemente se extienda hasta bien entrado el otoño de 2027, lo que en la práctica significa que la temporada de lluvias en el centro y norte del país se estiraría varios meses más de lo acostumbrado.

A esos mapas técnicos se suman las advertencias de los organismos de cuenca, que ya trabajan con escenarios de creciente sostenida en el Paraná y recomiendan a las poblaciones ribereñas estar atentas a los partes oficiales. La recomendación es simple y concreta: quienes vivan en zonas bajas del Litoral, en especial en las provincias de Corrientes, Misiones, Entre Ríos, Chaco y Formosa, deben seguir de cerca los comunicados del Servicio Meteorológico Nacional, de la Prefectura Naval Argentina y de los comités de cuenca locales, y tener lista una mochila de emergencia con documentos, agua, linterna, radio a pila y medicamentos para al menos tres días, porque en estas eventualidades el agua suele llegar de golpe y el corte de caminos puede dejar aisladas a familias enteras durante varias jornadas.

JC
Jimena CruzSociedad y salud

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