Dulce de membrillo en el running: la energía de la abuela que sí sirve, pero no alcanza
Investigaciones y especialistas en nutrición deportiva coinciden en que el dulce de membrillo puede aportar carbohidratos durante carreras largas, siempre que se conozca la composición de cada porción y se pruebe antes cómo lo tolera cada cuerpo.

A Adriana le gusta salir a correr temprano por la zona del Parque Pereyra Iraola, cerca de Berazategui, y desde hace unos meses arrastra una duda que le quita el sueño antes de las carreras largas: ¿puede confiar en los trozos de dulce de membrillo que su madre le envasa en frascos de vidrio para comérselos sobre la marcha? No es la única que se hace esa pregunta. Cada vez más corredores amateurs buscan alternativas caseras a los geles y barritas comerciales, y el dulce de membrillo aparece como una opción tentadora, económica y con ese gustito a la cocina de la infancia. La advertencia de los especialistas, sin embargo, es clara: aporta energía, sí, pero no cubre por sí solo todas las necesidades de una carrera extensa.
El material de base que difundió la Agencia de Noticias Científicas de la UNQ repasó estudios recientes y señaló que, para incorporar dulce de membrillo en una carrera larga, hay que conocer cuántos carbohidratos contiene cada porción y probar cómo se tolera durante el esfuerzo, porque la cantidad depende de la duración y la intensidad del ejercicio. También conviene prever líquidos y, según el clima, electrolitos, ya que el dulce no cubre esas necesidades ni reúne por sí solo los nutrientes que el cuerpo necesita para recuperarse.
Por qué el tamaño del trozo no dice cuánto combustible tiene
Llevar el dulce cortado en cubos parece práctico, pero el ojo no alcanza para saber cuántos gramos de hidrato de carbono entrega cada bocado. Los geles y las barritas deportivas detallan en la etiqueta su aporte por unidad; el dulce de membrillo, en cambio, varía según la receta, sobre todo cuando es casero. Por eso, antes de meterlo en el cinturón de hidratación, conviene revisar la información nutricional del envase o, si se prepara en casa, calcular la composición a partir de los ingredientes. Una porción elegida a ojo, advierten los especialistas consultados, no equivale necesariamente a un gel.
Además, la tolerancia digestiva es personal y se prueba entrenando. Una mezcla de membrillo, avena y frutos secos puede rendir muy bien como desayuno o merienda, pero sentirse pesada durante el trote. La fibra y las grasas que llevan esos acompañantes pueden enlentecer la digestión y favorecer molestias cuando el esfuerzo se vuelve exigente. La cantidad consumida, la temperatura ambiente y la intensidad del ejercicio también influyen en cómo responde cada estómago, y esa respuesta no se conoce hasta que se sale a correr con la mezcla en el bolsillo.
Cuántos carbohidratos se necesitan y dónde queda el membrillo
- La Sociedad Internacional de Nutrición Deportiva (ISSN) recomienda, para actividades de más de una hora, una ingesta de entre 30 y 60 gramos de carbohidratos por hora, con ajustes individuales según la tolerancia intestinal, la exigencia y el clima.
- La Asociación Dietética Británica (BDA) coincide en que consumir carbohidratos durante el ejercicio puede mejorar el rendimiento cuando la sesión intensa supera los sesenta minutos.
- El dulce de membrillo aporta carbohidratos de forma efectiva, pero no reemplaza la hidratación ni cubre las pérdidas de sodio y electrolitos que se producen con el sudor.
- La recuperación posterior al esfuerzo exige reponer proteínas, líquidos y minerales además de los carbohidratos: una sola fuente de energía no alcanza.
En contextos de calor o humedad, además, alimentación e hidratación deben pensarse como un mismo sistema. El membrillo entrega combustible, no agua ni sales. Quien corra varias horas bajo el sol de enero en la provincia de Buenos Aires o sobre el asfalto húmedo de Mar del Plata tiene que planificar la reposición de electrolitos por separado, porque el dulce por sí solo deja afuera ese capítulo.
En mi experiencia cubriendo estos temas para la sección Sociedad y Salud, lo que más escucho de los corredores aficionados no es si el membrillo sirve o no sirve, sino cuánto comer y cómo combinarlo. La respuesta corta es: depende. La respuesta larga, y más honesta, es que cada cuerpo es un laboratorio chico y la mejor prueba se hace en los entrenamientos largos, no el día de la carrera, cuando ya no hay margen para el error.
A dónde acudir y en qué horario
Para armar un plan personalizado de alimentación deportiva conviene consultar con un nutricionista matriculado, que pueda revisar la composición del dulce de membrillo elegido y armar una estrategia de hidratación y recuperación. El Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Buenos Aires y el Colegio de Graduados en Nutrición de la Ciudad de Buenos Aires atienden consultas y orientan sobre profesionales habilitados, en general de lunes a viernes de 9 a 17. También las áreas de salud municipal suelen ofrecer orientación gratuita para deportistas amateurs que se están iniciando en pruebas largas, sobre todo en época de maratones y carreras de calle.
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