De la caja navideña para todos al beneficio a la carta: cómo reconfiguran las empresas argentinas los premios para su personal
Un relevamiento de la plataforma Bonda muestra que casi nueve de cada diez firmas cree que los programas personalizados sostienen la fidelidad de los empleados, aunque solo un tercio los aplica de manera efectiva. Plataformas digitales, presupuestos individuales y nuevas fechas durante todo el año.

Durante años, la política de beneficios en la mayoría de las empresas argentinas se resumió en una prepaga y una caja navideña igual para todos. Sin importar la edad, el cargo ni los intereses de cada persona, la propuesta era uniforme. Ese modelo se encuentra en retirada y empieza a convivir con esquemas flexibles en los que cada empleado recibe un presupuesto para decidir cómo gastarlo.
La convivencia de varias generaciones dentro de una misma organización aceleró el proceso. En una compañía pueden coincidir jóvenes en su primer empleo, padres con hijos pequeños y trabajadores próximos a jubilarse, con necesidades completamente distintas, por lo que la lógica del beneficio único perdió efectividad para retener talento.
Lo que dice el relevamiento
Según el Informe de Beneficios Corporativos elaborado por Bonda, plataforma digital especializada en este tipo de programas, cerca de nueve de cada diez empresas consideran que los beneficios personalizados contribuyen a fidelizar a sus colaboradores. Sin embargo, apenas un tercio logró implementar esquemas verdaderamente flexibles, lo que muestra la distancia entre el diagnóstico y la implementación concreta.
El esquema flexible opera con un monto asignado que cada empleado decide cómo utilizar dentro de un menú de opciones. Las alternativas más habituales incluyen:
- Actividades deportivas y gimnasios.
- Entradas de cine y espectáculos.
- Gastronomía y experiencias en restaurantes.
- Programas de bienestar y salud mental.
- Gift cards y descuentos en supermercados.
- Capacitaciones y suscripciones a plataformas de aprendizaje.
“Lo más importante es entender quién es nuestra audiencia. En una misma compañía puede haber distintos perfiles y generaciones de personas que tienen necesidades distintas.”Agustín Perelman, cofundador de Bonda
Tecnología y nuevas fechas
La tecnología facilitó el cambio. Las plataformas digitales reemplazaron la logística de los regalos físicos y permiten administrar descuentos, puntos canjeables y experiencias de manera segmentada. Casi la mitad de las empresas ya utiliza herramientas digitales para gestionar y comunicar sus beneficios, lo que redujo trabas operativas para armar catálogos a medida.
El calendario también se amplió: además de las fechas tradicionales como fin de año, se incorporaron cumpleaños, aniversarios laborales, nacimientos y casamientos como ocasiones de reconocimiento. La tendencia apunta a construir una relación sostenida durante todo el año y no concentrar la presencia de la compañía en diciembre, cuando la caja navideña solía monopolizar la conversación interna.
En un contexto de tensión económica, los beneficios con impacto directo en el bolsillo —descuentos en supermercados, gift cards y puntos canjeables por productos de uso cotidiano— se mantienen entre los más valorados por los empleados, según el informe, que subraya la primacía de lo tangible por sobre la experiencia simbólica cuando el salario sufre los efectos de la inflación.
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