Central levantó la Supercopa a lo guapo y Di María facturó desde los doce pasos
El Canalla se impuso 3-1 ante Estudiantes en Santiago del Estero, con un penal revisado por el VAR que cambió el rumbo del partido y un cierre caliente que terminó en incidentes dentro y fuera de la cancha.

Lo vi en la tele y me agarré la cabeza: Central terminó ganando la Supercopa Internacional 3-1 frente a Estudiantes en el Único Madre de Ciudades, pero el resultado no cuenta ni la mitad de lo que se vivió en Santiago del Estero. Ángel Di María volvió a aparecer en una final y esta vez no fue para adornar: rompió el empate con un penal que el VAR tuvo que cocinar a fuego lento para que Darío Herrera se animara a marcarlo.
Minuto 41: el penal que partió la final al medio
Hasta ahí el partido era trabado, de esos que se juegan con el alma más que con los pies. González Pirez se enganchó con Copetti en una jugada que empezó afuera y terminó adentro del área. Baliño llamó a Herrera al monitor, el árbitro miró, remiró y señaló la pena máxima. Copetti protestó por el lugar y los de Estudiantes se quejaron de que el contacto no daba para tanto. El Fideo no discutió: la puso al lado del palo y desató el delirio rosarino antes del descanso.
Di María, que de estas cosas sabe un rato, bancó la decisión sin dudar y hasta se mandó una comparación de época: dijo que el toque fue parecido al que le hicieron a Ousmane Dembelé en la final del Mundial de Qatar, ese penal que Messi cambió por gol para que Argentina sea campeón del mundo. Una manera de decirle al adversario: acá no hay discusión posible, muchachos.
“Es un toque adentro del área y hoy el VAR te lleva a eso.”Ángel Di María
Sobre el cierre, cuando Central ya aseguraba el título, Julián Fernández clavó el tercero y se desató el caos. Agarrones, empujones y alguna piña dentro de la cancha, con Herrera haciendo de bombero para cortar el incendio y terminar el partido. Pero la cosa no quedó ahí: más tarde hubo otra pelea en la entrada de los vestuarios, con golpes incluidos y un clima caliente que obligó a la policía a meter manos. Los jugadores de Estudiantes se fueron, dieron media vuelta y volvieron con Juan Sebastián Verón a la cabeza, mientras los rosarinos seguían festejando como si nada.
Minuto 90: la tranquilidad de Almirón
Jorge Almirón lo resumió con una frase que le pega justo al corazón del hincha: "Fue un partido larguísimo, duro. Mucho desgaste, así que lo tiene bien merecido el grupo". El DT de Central también destacó a la figura de la noche, al que volvió a rendir como en sus mejores noches: "Mostró su jerarquía en la final". Y vaya si la mostró.
- Central ganó 3-1 y se quedó con la Supercopa Internacional en Santiago del Estero.
- Di María convirtió el 2-1 de penal, tras una revisión del VAR que cambió la decisión inicial de Herrera.
- Julián Fernández selló el resultado sobre el cierre del partido.
- El final estuvo marcado por incidentes: empujones dentro de la cancha y una pelea posterior en el acceso a los vestuarios.
- Di María respaldó la sanción y la comparó con la falta de Dembelé en la final del Mundial 2022.
Ahora miren, no se lo digo con mala leche, pero Estudiantes se va de Santiago masticando bronca. Le quedan la próxima fecha y la necesidad de volver a armarse, porque este tipo de finales se ganan con temple, no con quejas al monitor. Mientras tanto, Central celebra y el Fideo ya tiene otra copa en las vitrinas. El fútbol, a veces, es así de simple: el que mejor lo juega en el momento clave, levanta el trofeo.
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