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Miércoles, 21 de octubre de 2026
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Raíz Salteña

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Washington mete en la mira a la aceleradora china que enchufó al exempleado de Google acusado de espionaje tecnológico

El Departamento de Estado incluyó a MiraclePlus y a tres filiales en su lista negra por haber canalizado plata hacia la startup fundada por Ding Linwei, condenado en septiembre por quedarse con más de dos mil páginas de material confidencial sobre inteligencia artificial. La firma niega el vínculo y aspira a revertir la medida.

FS
Fernando SaraviaPolítica provincial · · 4 min de lectura
Washington mete en la mira a la aceleradora china que enchufó al exempleado de Google acusado de espionaje tecnológico

El pasillo del Departamento de Estado en Washington amaneció con movimiento inusual: en el listado de sanciones aparecieron, a la misma hora, cuatro sociedades vinculadas a un mismo circuito financiero chino dedicado a incubar proyectos de inteligencia artificial. La señal, hacia adentro y hacia afuera del régimen de controles, fue interpretada como un mensaje claro: el dinero que toque a una startup surgida del robo de secretos de empresas norteamericanas se expone a las mismas consecuencias que el autor del delito.

El origen del expediente: un exempleado de Google con carpetas en la nube

La historia que desembocó en las sanciones arrancó mucho antes de la decisión estadounidense. Ding Linwei trabajó como ingeniero de software en Google y, según la acusación del Departamento de Justicia, durante ese vínculo laboral operó en paralelo con dos firmas de inteligencia artificial radicadas en China. Las autoridades sostienen que se apropió de más de 2.000 páginas con secretos comerciales y las guardó en su cuenta personal en la nube. En septiembre fue condenado a un año de prisión, en uno de los fallos más resonantes en materia de propiedad intelectual vinculada con IA.

A partir de esa condena, la Casa de Blanca decidió escalar la pesquisa al circuito financiero que acompañó al empresario chino. La plataforma investigada es Zhisuan Technology, con sede en Shanghai, dedicada a desarrollar software para entrenar modelos de inteligencia artificial.

Quiénes quedaron bajo sanción y por qué

  • MiraclePlus, la aceleradora central del escándalo.
  • Tres filiales de la misma red de capital de riesgo.
  • Shanghai Zhisuan Technology, la startup fundada por Ding Linwei en 2023.

El expediente oficial señala que Ding presentó una solicitud de ingreso al programa de incubación de MiraclePlus en la que hacía explícita referencia a su conocimiento de tecnología interna de Google. Ese detalle, sostienen los investigadores norteamericanos, alcanza para presumir que el capital inicial llegó con información sustraída como activo implícito. Las sanciones pueden implicar el congelamiento de activos en territorio estadounidense y restricciones para operar con entidades bancarias, un golpe directo a cualquier plan de levantar financiamiento internacional.

La palabra de MiraclePlus y la sombra de Y Combinator

MiraclePlus salió a contestar la decisión de manera pública y tajante. La firma negó haber invertido en Zhisuan, calificó la inclusión en la lista negra como sorpresiva por haberse tomado sin previo aviso y aseguró que mantiene conversaciones con las partes involucradas con el objetivo de revertir la sanción. La compañía fue fundada por Lu Qi, ex especialista en inteligencia artificial de Microsoft y Baidu, y surgió en 2019, cuando Y Combinator desistió de expandir operaciones en China y Lu continuó con el negocio bajo esa marca. Entre las startups que respaldó figuran SiliconFlow, dedicada a infraestructura de inferencia, y AgiBot, fabricante de robots; ambas planean cotizar en la Bolsa de Hong Kong.

“La postura oficial repite un argumento de manual: la firma dice no haber puesto plata en la empresa cuestionada y promete pelear la medida.”Comunicado de MiraclePlus

Más allá del descargo, lo que queda en discusión es el estándar que Washington empieza a aplicar: la responsabilidad del financiador no se limita al movimiento de dinero, sino al conocimiento o al desconocimiento deliberado sobre el origen de la tecnología incubada. Para los reguladores norteamericanos, la presentación que Ding elevó a MiraclePlus alcanza para encuadrar el vínculo bajo la figura de tráfico de secretos. La defensa del exingeniero, en cambio, sostuvo en el juicio que los documentos no cumplían con la definición legal de secreto comercial y que no se había demostrado perjuicio, aunque el tribunal no acompañó esa lectura.

El expediente, además de los efectos financieros y judiciales, expone un patrón de disputa entre dos modelos productivos: por un lado, el régimen de propiedad intelectual y de secretos comerciales que Washington considera innegociable para la competitividad de sus gigantes tecnológicas; por el otro, una industria china de inteligencia artificial que necesita construir capacidades a velocidad y que, según la acusación, tomó un atajo inadmisible. La lupa ahora está puesta sobre el resto de las inversiones de MiraclePlus y sobre las incubadoras de la región: lo que Estados Unidos sancionó fue el vínculo puntual con Zhisuan, pero abrió la puerta a revisar cualquier otra operación sospechada de nutrirse de tecnología sustraída a sus casas matrices.

Gana Washington, que corta el flujo de capital hacia una camada de proyectos incubados con sospecha fundada. Pierde MiraclePlus, que deberá demostrar su inocencia ante un sistema de sanciones que no distingue entre autor directo y financista complaciente.

FS
Fernando SaraviaPolítica provincial

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