Martes, 15 de septiembre de 2026
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Raíz Salteña

Pymes industriales de Buenos Aires reparten el aguinaldo en cuotas y estiran pagos a proveedores para sostener el empleo

La contracción de las ventas obliga a fábricas bonaerenses a reprogramar obligaciones fijas, revisar cada gasto y priorizar la conservación de personal con largos años de antigüedad.

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Ernesto AramayoVitivinicultura · 15 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

La foto de arranque muestra a un sector fabril de la provincia de Buenos Aires que ingresa el segundo semestre con la caja bajo presión: la baja del consumo derrumbó los ingresos y, aun así, las obligaciones fijas —sueldos, impuestos, servicios y cuotas de crédito— se mantienen al pie de la letra. Ante ese desfasaje, las pequeñas y medianas industrias se apuran a estirar plazos con proveedores, fraccionar el pago del aguinaldo y revisar cada uno de los gastos con un objetivo claro: no reducir personal. La prioridad es preservar la planta, no la rentabilidad inmediata.

Patricia Malnati, presidenta de Jomsalva —firma fabricante de compuestos de caucho con 53 años de trayectoria y base en la provincia de Buenos Aires— describió la dinámica sin rodeos: “Cuando la rentabilidad empieza a mermar”, las complicaciones se acumulan de manera progresiva. Frente a ese escenario, las pymes agotan instancias antes de pasar a despidos. “Uno trata de sostener y de no echar”, resumió la titular de la compañía, en una frase que condensa la lógica dominante en buena parte del entramado fabril bonaerense.

Estrategias de supervivencia sin tijera sobre la nómina

  • Extender los plazos para pagar a proveedores y postergar depósitos hasta que se regularicen los cobros.
  • Dividir el aguinaldo en cuotas para distribuir el desembolso cuando la caja ajusta; el medio sueldo adicional se abona en dos veces al año.
  • Revisar línea por línea los gastos corrientes y postergar inversiones no esenciales.
  • Recomponer acuerdos con bancos y acreedores para evitar ejecuciones sobre activos de la empresa.

En Jomsalva, los trabajadores registran una antigüedad promedio cercana a los 15 años, un indicador que, según Malnati, refuerza el compromiso de ambas partes en los tramos bajos del ciclo. La preservación de esas dotaciones con larga trayectoria aparece como una constante en la estrategia de empresas que prefieren absorber el costo financiero de los retrasos antes que deteriorar un capital humano construido durante décadas.

Presión tributaria y competencia importada

La carga impositiva, que puede combinar hasta un 3% de Ingresos Brutos y hasta un 8% de tasas municipales de seguridad e higiene, se vuelve más pesada cuando la facturación retrocede, ya que esos gravámenes no se suspenden al ritmo de las ventas. “El costo argentino, el nivel impositivo nos saca totalmente”, advirtió Malnati, en línea con el reclamo extendido del sector. A esa presión interna se suma la competencia de productos importados —en especial de origen chino— que llegan al mercado a precios que las fábricas locales no siempre pueden igualar. La empresaria aclaró, sin embargo, que no todos los artículos del exterior son de baja calidad: “hay variedad, hay algunos muy buenos”, reconoció, y al mismo tiempo reclamó controles más firmes sobre la subfacturación de importaciones.

La salida que ensayan las pymes bonaerenses —postergar acá, dividir allá, proteger la fuente de trabajo como último ancla— muestra a un sector que prefiere ajustar los tiempos de pago antes que el tamaño de su plantel. Para Malnati, el criterio es nítido: mientras se pueda estirar la cadena de pagos y repartir obligaciones, no se toca la nómina. En el otro extremo de la cadena, un viñatero chico de Cafayate que perdió media cosecha por la helada tardía de octubre lo resumió en pocas palabras mirando sus parrales, en la finca de la familia, enclavada a 1.680 metros sobre el nivel del mar: “Cuando no entra plata, uno primero deja de pagarse a sí mismo; al muchacho de la finca, en cambio, se lo cuida hasta que vuelva la vendimia”. Para él, como para la presidenta de Jomsalva, sostener al personal es la inversión menos negociable cuando el mercado se enfría.

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Ernesto AramayoVitivinicultura

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