Mil partidos sin tirar un triple: la rareza de Donaldson que la NBA moderna ya no permite
El pívot de 2,18 metros que jugó 14 temporadas en la zona pintada, fue All-Star en 1988 y dejó una marca que hoy suena a reliquia: 1.008 partidos oficiales sin pisar la línea de tres. Sus escoltas en el ranking ni le acercan los talones.

Tiro libre, ganchito, rebote y a defender. James Donaldson fue eso, en estado puro, durante mil ochocientos días de competencia oficial. Cuando la NBA prendió la luz del triple en la 1979-80, nadie tomó nota: faltaban casi veinte años para que el pívot de 2,18 metros debutara y empezara a edificar, partido a partido, un récord que hoy parece de otro siglo.
Los 1.008 partidos que rompieron la lógica
Según el relevamiento de Crazy Stats, Donaldson acumuló 957 encuentros de fase regular y 51 de playoffs sin lanzar un solo triple. La cifra duplica al segundo de la lista, Joel Anthony, que se quedó en 556. Es una distancia sideral para un ranking de estas características, y habla de un jugador que no solo evitó el tiro de perímetro: directamente lo desconocía como herramienta.
Elegido en la cuarta ronda del draft por Seattle, pasó un breve paso por Italia antes de instalarse en la liga. Su momento más luminoso llegó en los Dallas Mavericks de los ochenta, donde compartió plantel con Derek Harper, Rolando Blackman y Mark Aguirre. Promediaba casi diez rebotes por noche y en 1988 fue reconocido con su único All-Star Game, un premio al trabajo silencioso bajo el aro y a una defensa que tapaba todo lo que se le acercaba.
Después pasó por Clippers, Knicks y Jazz, y se retiró en España
Cerca de los 42 años, Donaldson siguió compitiendo en el Caja San Pablo Sevilla, un cierre europeo para una carrera que ya no tenía lugar en una NBA que empezaba a pedirle a sus internos que estiraran la cancha hasta la línea de tres.
El ranking: Donaldson, y después el vacío
- James Donaldson: 1.008 partidos sin intentos
- Mitchell Robinson: 450
- Etan Thomas: 427
- Dean Garrett: 372
- Cole Aldrich: 350
- Miles Plumlee: 347
- Michael Stewart: 290
- Mark McNamara: 286
- Nikola Pekovic: 271
La tabla desnuda el contraste. Donaldson les sacó más de 450 partidos al tercero, un Mitchell Robinson que, atención, ya lanza triples con relativa frecuencia. La excepción que confirma la regla moderna: hasta los internos con menos recursos salen a la línea cuando el sistema lo pide.
Lo de Donaldson es, además, una pieza de museo. Hoy no existe un pívot de su tamaño y de su perfil puro que aguante catorce temporadas sin tirar un triple. La liga lo impediría, los entrenadores lo vetarían y la planificación de la plantilla lo volvería inviable. Su marca pertenece a una época en la que un interno podía vivir de espaldas al aro sin pedir permiso.
Y una perlita para los pívots de hoy que cobran bonus por cada triple: cuando vean a Donaldson en un viejo tape de los Mavericks, entiendan que aquel señor nunca necesitó esa línea para ganarse el sueldo. Eso, en 2025, ya no es heroicidad: es arqueología. A los Knicks, próximo rival, les deseo que les toque un interno así en el próximo partido: que lo disfruten mientras puedan.
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