Martes, 22 de septiembre de 2026
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Raíz Salteña

Lizzie Borden vuelve a escena: la nueva entrega de "Monstruo" que reaviva un crimen que nunca se cierra

La miniserie de Netflix con Ella Beatty como protagonista debutó primera en 60 países, pero su arranque quedó por debajo de las entregas anteriores de la antología creada por Ryan Murphy e Ian Brennan.

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Sergio TolabaFolclore y cultura · 22 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

Me lo dijo una señora en la fila del colectivo, con esa convicción que solo tienen los que crecieron con la historia ya masticada: "Yo a esa Lizzie Borden la vi nombrar mil veces, pero nunca la pude entender bien". Y algo de razón llevaba. Porque el caso de Lizzie Borden es de esos que circulan en pedazos, como una copla suelta que se repite sin saber de dónde viene, y que ahora vuelve a ponerse en primer plano gracias a la nueva entrega de la antología "Monstruo", que Netflix acaba de sumar a su catálogo.

La miniserie lleva por título "Monstruo: La historia de Lizzie Borden" y tiene a Ella Beatty como cara principal, en un relato de ocho episodios basado en hechos reales. La trama gira, como no podía ser de otra manera, alrededor del asesinato del padre de Lizzie y de su madrastra, un doble crimen ocurrido a fines del siglo XIX en una ciudad estadounidense tranquila, donde todos se conocían y donde, sin embargo, apareció la sombra de un hacha que nadie quiso ver del todo.

Una antología que ya tiene público propio

Esta producción se suma a la franquicia creada por Ryan Murphy e Ian Brennan, que había empezado con "Monstruo: La historia de Jeffrey Dahmer", seguida después por las dedicadas a los hermanos Lyle y Erik Menéndez y, más recientemente, a Ed Gein. Lo que empezó como una apuesta puntual se transformó en una serie de temporadas con sello propio, cada una centrada en un caso criminal real y narrada con la lógica del true crime que hoy atraviesa el streaming.

“A esa Lizzie la tenían por loca, pero loca de atar, no de hacha.”Vecina en la parada del 96

En lo que hace al arranque, la plataforma difundió que la serie reunió 12,1 millones de visualizaciones en su primera semana y que se ubicó primera en 60 países, un dato que habla del alcance global del título. Ahora bien, cuando se la compara con las entregas anteriores, el número aparece más bien como el más modesto de la saga. La temporada de Jeffrey Dahmer había debutado con 22 millones de visualizaciones; la de los Menéndez, en 2024, arrancó con 12,3 millones; y la de Ed Gein lo hizo con 12,2 millones. En esa tabla, Lizzie Borden queda apenas por debajo, con una diferencia chica respecto de las dos últimas, pero marcada si se la mide con la primera.

Cómo la midió la crítica

Hay otro termómetro que suele funcionar a la hora de decidir qué mirar: las críticas. En Rotten Tomatoes, la miniserie reúne alrededor de un 42 por ciento de reseñas positivas, un número que la deja como la segunda entrega con menor aprobación de la franquicia. No es un dato menor: mide otra cosa que las visualizaciones. Mientras los números de audiencia marcan cuánta gente se acercó, el porcentaje habla de cuántos se fueron conformes con lo que vieron.

Yo, que vengo siguiendo esta saga desde la primera temporada, confieso que la miro con la misma mezcla de curiosidad y respeto con la que uno se sienta a escuchar a un bagualero viejo: sabiendo que la historia puede doler, pero confiando en que vale la pena quedarse hasta el final. Lizzie Borden no es solo un nombre de novela negra; es un espejo incómodo donde se refleja eso que tantas veces repetimos en el norte, casi como una copla bajada de un cerro: "No hay crimen perfecto, solo justicia que tarda". Una idea que esta nueva serie vuelve a poner sobre la mesa, con la diferencia de que ahora es la pantalla la que decide cuánto tarda en llegar.

Al amanecer, mientras cerraba esta nota, escuché a una vecina que volvía del mercado repetir, como si hablara sola: "A la madrugada, cuando todos duermen, es cuando se cuentan las historias que nadie se anima a contar de día". Y me pareció que esa frase le pegaba justo a Lizzie Borden, una historia que vuelve cada tanto, siempre en algún amanecer del streaming.

ST
Sergio TolabaFolclore y cultura

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