Lunes, 14 de septiembre de 2026
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Raíz Salteña

El peso de las deudas familiares ya se lleva uno de cada cinco pesos de ingreso y reconfigura el mapa del consumo argentino

Un relevamiento de Eco Go con datos del Banco Central a junio de 2026 muestra que el servicio de los préstamos insume el 20% de los ingresos totales, la mora se quintuplicó desde fines de 2024 y el crédito no bancario desplazó al tradicional como canal de financiamiento al consumo.

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Ernesto AramayoVitivinicultura · 14 DE SEPT DE 2026 · 3 min de lectura

El endeudamiento de las familias argentinas llegó a un punto en el que compromete de manera decidida su capacidad de consumir. De acuerdo con un informe de la consultora Eco Go elaborado a partir de la Central de Deudores del Banco Central al cierre del primer semestre de 2026, los pagos de capital e intereses absorben actualmente el 20% de los ingresos totales, considerando tanto las remuneraciones formales como las informales, lo que representa ocho puntos porcentuales más que a mediados de 2025. Ese esfuerzo financiero casi duplica el peso de las tarifas de servicios sobre el presupuesto de los hogares.

La expansión de la mora acompaña ese cuadro con una dinámica que el propio informe describe como acelerada. La cantidad de personas con cuotas atrasadas se quintuplicó entre fines de 2024 y junio de este año y se aproxima a los 21 millones, una cifra que da cuenta de la profundidad del problema más allá de los indicadores agregados. Según la consultora, esta tendencia no pone en riesgo la solvencia del sistema financiero, pero sí recorta de manera sensible el dinero disponible para gastar y limita la recuperación del consumo, una de las variables clave para la reactivación económica.

Moras desparejas según el tipo de crédito

El relevamiento desagrega el comportamiento de los deudores por segmento y muestra realidades muy distintas dentro del mismo sistema. En la cartera bancaria, los préstamos personales encabezan la lista con una mora del 15,9%; los prendarios se ubican en 7,7%; los hipotecarios mantienen el indicador más bajo, con 1,6%; mientras que el crédito comercial otorgado bajo CUIT personal, como el que ofrecen las cadenas de electrodomésticos, trepa hasta 27,9%.

  • Préstamos personales (bancos): 15,9% de mora.
  • Prendarios: 7,7%.
  • Hipotecarios: 1,6%.
  • Crédito comercial bajo CUIT personal: 27,9%.
  • Crédito no bancario para personas: 33,3%, más del doble que el 15,2% registrado en empresas del mismo segmento.

El crédito no bancario, que incluye a las fintech y a las billeteras virtuales, muestra un comportamiento todavía más comprometido: la mora de las personas alcanza el 33,3%, más del doble del 15,2% que exhiben las empresas en ese mismo universo. El número de deudores no bancarios saltó de 3,5 millones a 5,3 millones en poco más de dos años, mientras que quienes ya contaban con deuda bancaria y sumaron una deuda no bancaria pasaron de 4,7 millones a 7,6 millones, lo que refleja un apalancamiento creciente sobre un mismo perfil de hogares.

Eco Go atribuye parte de ese crecimiento a la diferencia de tasas de interés, que resultaron más atractivas para captar pesos que las cuentas corrientes y las cajas de ahorro tradicionales. Así, la participación del crédito no bancario en el financiamiento al consumo pasó del 16% a comienzos de 2024 al 25% actual, una reconfiguración del sistema que se produjo en paralelo al deterioro de los ingresos familiares.

Trabajo independiente y deuda: una combinación que se retroalimenta

El informe incorpora además un factor estructural que agrava el cuadro: el cambio en las formas de trabajo. Cuando una persona se desempeña de manera independiente, informal o a través de plataformas, el capital de trabajo deja de ser responsabilidad de una empresa y recae sobre ella misma. El vehículo, la moto, el teléfono o la maquinaria que esa persona utiliza para generar ingresos quedan atados, en muchos casos, a un crédito cuyo servicio compite con los gastos del hogar. Si el balance familiar se deteriora, también se deteriora la herramienta con la que esa persona produce, advierte la consultora, que advierte sobre una dinámica que se profundifica en un mercado laboral con menos empleo asalariado formal y más trabajo por cuenta propia.

La mora comenzó a descomprimirse levemente desde marzo, con refinanciaciones caso por caso en bancos y entidades no bancarias, aunque el informe aclara que esa mejora es incipiente y todavía no alcanza para revertir la tendencia de fondo. En ese escenario, el 20% de los ingresos destinado al pago de deudas opera como un ancla que limita la reactivación del consumo y condiciona la velocidad con la que los hogares podrán recomponer su situación financiera durante la segunda mitad del año.

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Ernesto AramayoVitivinicultura

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