Carabajal clavó el reloj en Junín y ya le mete presión al campeón Rossi antes de la clasificación
El chaqueño rompió la barrera del 1m23 con la VW Nivus del Halcón Motorsport en la primera práctica del TC2000. Stang y Rossi quedaron a la sombra, mientras Monarca arrancó su regreso con un Shakedown a pura sonrisa.

Lo dije siempre: en Junín, si no clavás una vuelta entera, te come cualquiera. Y Lucas Carabajal se la comió al circuito. El chaqueño, a bordo de la VW Nivus del Halcón Motorsport, marcó 1m22s883 en la primera práctica del TC2000 y se convirtió en el primero en quebrar la barrera del 1m23s en los 4.200 metros del trazado Eusebio Marcilla. Para que se entienda: no es un autódromo fácil, es de los que te castiga si te pasás un metro. Y este pibe no se pasó ni un centímetro.
El uno por uno: Toyota quedó a la sombra
- 1. Lucas Carabajal (VW Nivus) - 1m22s883
- 2. Emiliano Stang (Toyota) - a 0s173
- 3. Matías Rossi (Toyota) - a 0s181
- 4. Marcelo Ciarrocchi (Fiat Pulse) - a 0s310
- 5. Franco Vivian (Chevrolet Tracker) - a 0s379
Detrás de Carabajal aparecieron los Toyota, y ojo con esto porque no es un dato menor. Emiliano Stang cerró a 173 milésimas y Matías Rossi, el líder del campeonato y dos veces ganador en lo que va de 2026, quedó tercero a apenas 8 milésimas de su propio compañero de equipo. Ocho milésimas. Eso es un parpadeo. Que el campeón esté tan cerca de su propio compañero habla del nivel del Corolla, pero también habla de que la punta está al alcance de cualquiera que se anime.
Cuarto se metió Marcelo Ciarrocchi con el Fiat Pulse, a 310 milésimas. Viene de masticar bronca: en La Pampa iba ganando y una penalización por falsa largada lo mandó a boxes cuando era líder. Duele, y se nota. Quinto fue Franco Vivian con la Chevrolet Tracker, a 379 milésimas, cerrando un top 5 que demuestra lo ajustado del momento.
Quince nombres en menos de un segundo: la paridad del Marcilla
Lo que me deja pensando es la tabla completa: los 15 clasificados entraron en un margen menor a nueve décimas del mejor tiempo. Nueve décimas en un circuito de 4.200 metros es nada. Y fíjense quiénes aparecen detrás: Rodríguez, Squaglia, Monarca, Traut, Morillo, Ponce de León, Yankelevich, Aldrighetti, Palau y Figgo Bessone, este último con la paradoja de haber clasificado sin registrar vuelta cronometrada. Eso también cuenta como muñeca, vaya a saber cómo.
Antes de la práctica oficial, en el Shakedown la había sacado Francisco Monarca, que volvió a la categoría con un Chevrolet Cruze del equipo Proracing. Regreso con sonrisa: nada menos que adjudicarse la primera pulseada del día. Buen augurio para un piloto que sabe lo que es dar pelea en el TC2000.
La segunda práctica está prevista para las 13:45 y después, a las 16:10, llega la clasificación en formato de vuelta lanzada individual. Ahí se acabó el confort de girar con tráfico: te la jugás solo, a cara de perro, y el que pestañea pierde la pole.
¿Podrá Carabajal bancar la presión cuando toque definir la grilla? El chaqueño tiene ritmo, tiene máquina y tiene la primera sonrisa del viernes. Pero del otro lado tiene a un Rossi que ya ganó dos veces este año y a un equipo Toyota que mete dos autos en el top 3. Veremos si la Nivus aguanta la presión o si el campeón se acuerda de por qué es el campeón. Mañana, con la clasificación, la novela se termina de escribir.
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