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Miércoles, 4 de noviembre de 2026
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Raíz Salteña

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Amonites con espinas de hasta 12 centímetros: la colección del Olsacher que se puede ver en Zapala

El Museo Olsacher exhibe en sus salas fósiles del género Quintucoceras, moluscos que habitaron un antiguo mar en el actual territorio neuquino hace entre 135 y 137 millones de años.

JC
Jimena CruzSociedad y salud · · 2 min de lectura
Amonites con espinas de hasta 12 centímetros: la colección del Olsacher que se puede ver en Zapala

Quien camina por las salas del Museo Olsacher, en Zapala, se encuentra de golpe con una escena que parece sacada de otro tiempo. Frente a uno de los ejemplares más llamativos, uno entiende enseguida por qué los especialistas se detuvieron tanto ante él. Son amonites gigantes, cubiertos de espinas, que vivieron mucho antes de que existieran las montañas que hoy se ven desde la ciudad, y su presencia en el centro neuquino convierte la visita en una experiencia difícil de olvidar.

El museo incorporó a su exhibición permanente una colección de fósiles que, según se informó, no tiene precedentes para la ciencia. Se trata de amonites del género Quintucoceras, moluscos cefalópodos que habitaron un antiguo mar interior hace aproximadamente entre 135 y 137 millones de años, cuando el océano Pacífico cubría sectores de lo que hoy es la provincia de Neuquén.

Un hallazgo que llamó la atención desde el primer momento

El descubrimiento se produjo a fines de 2015, durante trabajos de relevamiento y mapeo geológico realizados por personal del propio museo junto al Servicio Geológico Provincial, en el marco de la Ley Provincial de Cartas Geológicas N.º 1986. En pleno trabajo de campo, los equipos se toparon con los ejemplares, y su tamaño y las espinas que recorren sus caparazones dejaron en claro, desde el inicio, que se trataba de algo fuera de lo común.

Sacarlos del terreno no fue tarea sencilla. La extracción exigió técnicas parecidas a las que se emplean para recuperar huesos de dinosaurios. A comienzos de 2016, los especialistas organizaron una campaña específica para retirarlos sin dañarlos y, después, los trasladaron a los laboratorios del museo, donde fueron limpiados y preparados para su estudio.

El ejemplar que concentra las miradas

La pieza más destacada es Quintucoceras macrospinatum, que puede superar los 50 centímetros de diámetro y presenta espinas largas y gruesas de hasta 12 centímetros. El nombre de la especie refleja ese rasgo, ya que macrospinatum significa espinas grandes en latín. El género fue presentado a la comunidad científica en marzo de 2026 y reúne cinco especies identificadas a partir del estudio de numerosos ejemplares hallados en distintos niveles estratigráficos.

  • Género: Quintucoceras, con cinco especies identificadas.
  • Antigüedad: entre 135 y 137 millones de años.
  • Especie destacada: Quintucoceras macrospinatum, de más de 50 centímetros de diámetro.
  • Espinas: de hasta 12 centímetros en el caparazón.
  • Ubicación de la exhibición: salas del Museo Olsacher, en el centro de Zapala.

Un ecosistema con cazadores y presas

Estos animales no eran pasivos en aquel mar. Se alimentaban de crustáceos, bivalvos, peces y otros cefalópodos, pero a su vez eran presa de grandes reptiles marinos como los ictiosaurios y los pliosaurios. Así, los fósiles permiten reconstruir no solo la apariencia de estas criaturas, sino también las relaciones ecológicas de aquel ecosistema submarino. Los ejemplares ya se encuentran expuestos, y el Museo Olsacher queda en el centro de Zapala.

JC
Jimena CruzSociedad y salud

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