Alerta roja en Neuquén: suspenden las clases en diez localidades y piden a las familias no moverse de casa
El Consejo Provincial de Educación resolvió frenar la jornada presencial del jueves en siete distritos. La medida se apoya en el parte del Servicio Meteorológico Nacional y en la recomendación de Protección Civil, en un contexto de suelos saturados y ráfagas que ya superan los 80 kilómetros por hora.

Estoy leyendo el parte del Servicio Meteorológico Nacional y la verdad es que lo que describe para el sur neuquino no es un día ventoso: es un temporal en serio. Por eso me parece importante detenerme y contar con precisión lo que acaba de resolver el Consejo Provincial de Educación (CPE), porque hay familias en diez localidades que este jueves deberían estar enviando a sus hijos a la escuela y, en cambio, van a tener que reorganizar la mañana en función del clima y de lo que vayan comunicando los canales oficiales de la provincia.
Qué decidió el CPE y a quiénes alcanza la suspensión
La resolución del organismo educativo es clara: se suspenden las actividades presenciales en los distritos escolares III, IV, V, VII, IX, XI y XIV, en función de la alerta roja emitida por el Servicio Meteorológico Nacional y de la recomendación expresa que llegó desde Protección Civil de la provincia. Las localidades alcanzadas son Zapala, Junín de los Andes, Chos Malal, Loncopué, Las Lajas, San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Traful, Aluminé y Andacollo. En el caso puntual del Distrito Regional III, la suspensión está prevista para el turno mañana del jueves, lo que obliga a las familias a estar atentas a los partes que se difundan durante la madrugada.
- Zapala
- Junín de los Andes
- Chos Malal
- Loncopué
- Las Lajas
- San Martín de los Andes
- Villa La Angostura
- Traful
- Aluminé
- Andacollo
Cómo se vuelve a clases y por qué hay que seguir los canales oficiales
El propio Consejo Provincial de Educación les pidió a las familias y al personal de las escuelas que se informen únicamente por los canales oficiales del Gobierno de Neuquén y del CPE, y que eviten replicar audios de WhatsApp o mensajes sin firma. La idea es simple: la situación se va a volver a evaluar durante las primeras horas del jueves y, en función de cómo evolucionen las condiciones, se va a definir si se retoman las actividades o si la suspensión se extiende. Mientras tanto, lo que se sabe es que las ráfagas registradas el miércoles por la tarde ya estaban entre los 70 y los 80 kilómetros por hora, con posibilidad de trepar hasta los 110 en algunos sectores, según la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos.
Por qué la alerta es roja y qué consecuencias hay que prevenir
Lo que más me preocupa, y creo que a cualquier vecino de la zona cordillerana le pasa lo mismo, es la combinación de factores. No es solo el viento: la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos advirtió que las lluvias pueden intensificarse especialmente en el sur provincial desde las 18 del miércoles 23 y durante la madrugada del jueves, y que se esperan nevadas en zonas de alta montaña. A eso se suma un dato que no hay que pasar por alto, que es el estado de los suelos: la acumulación de agua de las últimas semanas los dejó saturados, lo que facilita deslizamientos, desprendimientos de rocas y caídas de árboles. Por eso los hospitales y centros de salud ya fueron alertados para anticipar asistencia y, eventualmente, coordinar traslados preventivos de personas que requieran atención especial.
Qué recomendaciones hay que seguir mientras dure el temporal
La lectura que hago, después de revisar el material y de pensar en la gente que conozco en esas localidades, es que la recomendación más fuerte pasa por quedarse en casa. Reducir los desplazamientos a lo indispensable, postergar cualquier actividad al aire libre y sujetar los objetos que el viento pueda arrastrar —techos de chapa, cartelería, macetas, tendederos— es la diferencia entre pasar el temporal sin novedades y terminar llamando a los bomberos a las tres de la mañana. También hay que contemplar la posibilidad de cortes temporales de servicios, sobre todo electricidad, y tener a mano linterna, radio a pilas y el celular cargado. La suspensión escolar, vale aclararlo, no es un capricho burocrático: es una decisión que busca directamente reducir los viajes por rutas y caminos que están expuestos a las condiciones meteorológicas, y que en muchos casos ya venían con complicaciones por las lluvias previas.
Voy a seguir de cerca los partes oficiales del CPE y de la Secretaría de Emergencias y Gestión de Riesgos durante la madrugada del jueves para saber si la suspensión se mantiene, se amplía o se levanta, porque en estos casos la información cambia hora a hora y lo último que queremos es que una familia se entere por un audio reenviado. Mientras tanto, la pelota está en la cancha de quienes manejan la emergencia: la sociedad neuquina necesita mensajes claros, horarios concretos y, sobre todo, que se confirme rápido si el viernes los chicos vuelven a las aulas o si el temporal obliga a estirar la medida un día más.
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